jueves, febrero 11, 2010

Compromiso.

Muchas veces la gente dice que los médicos no hacemos caso. En ocasiones es cierto. La mayoría de las consultas son por procesos vanales que no requieren un médico sino el paso del tiempo. Hoy he leído una historia anónima. No sé quienes son los protagonistas. Son simplemente siglas pero me han reconciliado con mi profesión.
Una mujer embarazada VIH positivo que no hace controles de ningún tipo.
Un médico anónimo de los que tiene más de 40 pacientes todos los días.
El médico ve en una ocasión a la paciente pero la paciente no quiere ir al hospital. Usa el teléfono para intentar convencerla que es necesario ir al hospital e iniciar así el tratamiento antiretroviral.
La paciente no es receptiva a dicha necesidad.
El médico dedice acompañar a la paciente al hospital para conseguir el tratamiento. Esto por supuesto ocurre en su tiempo libre.
La paciente empieza a tomar las pastillas y se realiza una cesárea.
El bebé está sano, no hay VIH a la vista.
La paciente no puede permitirse comprar leche artificial para evitar la transmisión del VIH.
Los hilos vuelven a moverse y el bebé recibe su leche.



_yo quiero ese compromiso con la vida.

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